Basta de sentimentalismos emocionales

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Octávio Caúmo Serrano
Traducción Maria Renee San Martin
relu2521@yahoo.com

Quién será el sucesor de Chico Xavier!

Entre los Espiritas, hay una preocupación en saber quien fue quien en otra encarnacion.

¿Juana D’Arc seria Judas Iscariote reencarnado?

¿Chico Xavier seria Allan Kardec?

¿Edgard Armond fue el Cardenal de Richeliu?

Y nosotros respondemos: – ¿Que importa, quien fue quien?

¿Cuando una persona hace un trabajo de la grandeza de Chico Xavier, la comunidad espirita se queda indagando como quedaremos cuando el muera? ¿O al desencarnar, como prefieren los espiritas? ¿Quien será su sucesor?

Inicialmente debemos entender que nadie sucede a nadie porque cada uno tiene su propia tarea. Nadie sucedió a Jesús, ni Moisés, ni a Mahoma. Ellos vinieron, dejaron su mensaje y se fueron, en la esperanza de que la humanidad pueda haberlos comprendido y aprovechado sus lecciones y ejemplos.

Lloramos porque Chico fue maltratado por la madrina; nos emociono por que Jesús fue flagelado en la cruz; lamentamos por que Kardec fue perseguido por el clero y tuvo su colegio afectado por las calumnias y difamaciones. Lo mismo aconteció con los dolores de Juana D’Arc, Joao Huss y muchos otros en los tiempos de la inquisición, porque herían intereses de terceros. Eso también aconteció con cualquier uno de nosotros. Siempre que contrariamos a políticos, comerciantes, religiosos.

En el seno de la Iglesia Romana, para esconder el adulterio, la homosexualidad o la pedofilia de los padres, se mataban a inocentes clasificándolos de herejes y blasfemos. Ahora, cuando la barca ya se hundió, piden perdón a la humanidad por sus malas acciones y lastimables omisiones. Es fácil pedir disculpas, sin reparar el mal.

Si nosotros los espiritas creemos que Jesús, Kardec y el propio Chico Xavier pasaron por terribles sufrimientos para que mantenerse fieles a lo que enseñaban, no lamentemos el sufrimiento de ellos, sino que actuemos de manera a valorar su sacrificio, para mostrarles que valieron la pena los dolores que pasaron, porque  hay en la tierra quien comprendió sus ejemplos e intenciones.

El sucesor de Jesús es el propio Evangelio que continua vivo, enseñando; el sucesor de Kardec es el Libro de los Espíritus coadyuvado por las demás obras de la Codificación; el sucesor de Chico Xavier esta en las más de cuatrocientas obras que el dejo, a la par de los ejemplos de vida cuando mostro coherencia entre lo que hablaba y lo que vivía.

Exultamos con la medida que divulga los asuntos de la espiritualidad, cada día más. Novelas, películas, entrevistas, reportajes. Nos enorgullece por ver una colección de artistas importantes que se declaran espiritas, como si eso diese mayor importancia al Espiritismo. Lo que importa no es que ellos se declaren espiritas, sino que ejemplo de conducta tienen como espiritas.

En los días actuales, cuando vivimos prácticamente la era del espíritu, este filón es muy cotizado por los editores. Muchas editoras pasaron a clasificarse como espiritas o espiritualistas, teniendo el cuidado de no dejar de producir también esoterismo, la autoayuda y todo lo que les parezca místico porque al público  le gusta ese tipo de literatura, Al fin y al cabo, es necesario atacar por el centro y las puntas…

 Los libros “psicografiados”, son vendidos aun que sean muchas veces más el resultado de la imaginación novelesca del autor que de un mensaje  de algún espíritu. Pero la palabra psicografía es mágica y vende libros. Si un encarnado escribe, por más competente y estudioso que sea, despertara poco interés, pero si firma como espíritu será un suceso garantizado. Aunque sea una historia común.

Tenemos que convencernos que ser espirita es algo más. Es cuidar de la autoreforma por medio del servicio en el bien, cambiando defectos por virtudes, mostrando claramente que entendió lo que representa este momento de la vida en la Tierra, llamado misericordia de la reencarnación.

Que importa si las películas espiritas van a ganar algún “Oscar”. Las películas espiritas no son para los espiritas. Estos tienen los libros, los centros, las conferencias para aprender. Las películas son para llamar la atención de la sociedad en general para que medite sobre algo  que  no hace parte de sus convicciones, por acomodación o principios religiosos conservadores, retrógrados o convenientes. Las personas tienen flojera de pensar, porque eso los llevaría a tener que cambiar y ella no está interesada.

Los centros espiritas están recibiendo gente nueva que fue al cine y ahora quiere informaciones mas correctas y profundas. Tenemos que estar preparados para no defraudarlos, diciendo fantasías o asustarlos con relación a los carmas y las obsesiones de carácter destructivo. Aconsejemos que estudien el Espiritismo con seriedad y asiduidad, si desean comprender efectivamente algo sobre sus vidas, más allá de la materia. Si no somos un ser humano en una experiencia espiritual, sino que un ser espiritual en una experiencia humana, tratemos de prepararnos para la vida definitiva sobre pena de quedarnos estancados en la ignorancia y en el preconcepto.

Dejemos que duden los que así prefieran; todos, un día, se curvaran a la verdad porque la burla, el misticismo y la mentira no pueden durar para siempre. Hay una vida aun un poco larga por que ofrecen ventajas materiales; no es por lógica o buen sentido. Un día eso tendrá más valor que el dinero y las ovejas descarriadas se juntaran al rebaño.

No puede ser de otra forma, porque somos todos hijos de Dios y estamos CONDENADOS A LA FELICIDAD!

RIE – Revista Internacional de Espiritismo – febrero 2011

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Chega de pieguices emocionais

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Chega de Pieguices emocionais
Octávio Caúmo Serrano 

Entre os Espíritas, há uma preocupação em saber quem foi quem numa outra encarnação.
Joana D’Arc seria Judas Iscariotes reencarnado?
Chico Xavier teria sido Allan Kardec?
Edgard Armond foi o Cardeal de Richelieu?
E nós respondemos: – Que importa, quem foi quem?
Quando uma pessoa faz um trabalho da grandeza de Chico Xavier, a comunidade espírita fica se indagando como ficaremos quando ele morrer? Ou desencarnar, como preferem os espíritas? Quem será o seu sucessor?
Inicialmente devemos entender que ninguém sucede ninguém porque cada um tem sua própria tarefa. Ninguém sucedeu Jesus, nem Moisés, nem Maomé. Eles vieram, deixaram sua mensagem e se foram, na esperança de que a humanidade possa tê-los compreendido e aproveitado suas lições e exemplos.
Choramos porque o Chico foi maltratado pela madrinha; emocionamo-nos por que Jesus foi flagelado na cruz; lamentamos por que Kardec foi perseguido pelo clero e teve seu colégio falido pelas calúnias e difamações. O mesmo aconteceu com as dores de Joana D’ Arc, João Huss e muitos outros nos tempos da inquisição, porque feriam interesses de terceiros. Isso também acontecerá com qualquer um de nós, sempre que contrariarmos políticos, comerciantes, religiosos.
No seio da Igreja Romana, para esconder o adultério, a homossexualidade ou a pedofilia dos padres, matavam-se os inocentes classificando-os de hereges e blasfemos. Agora, quando a barca já afundou, pedem perdão à humanidade pelas suas más ações e lastimáveis omissões. É fácil pedir desculpa, sem reparar o mal.
Se nós os espíritas acreditamos que Jesus, Kardec e o próprio Chico Xavier passaram por terríveis sofrimentos para se manterem fiéis ao que ensinavam, não lamentemos o sofrimento deles, mas ajamos de maneira a valorizar o sacrifício, para mostrar-lhes que valeram a pena as dores que passaram, porque há na Terra quem compreendeu seus exemplos e intenções.
O sucessor de Jesus é o próprio Evangelho que continua vivo, ensinando; o sucessor de Kardec é O Livro dos Espíritos coadjuvado pelas demais obras da Codifi-cação; o sucessor de Chico Xavier está nas mais de quatrocentas obras que ele deixou, a par dos exemplos de vida quando mostrou coerência entre o que falava e o que vivia.
Empolgamo-nos com a mídia que divulga os assuntos da espiritualidade, cada dia mais. Novelas, filmes, entrevistas, reportagens. Envaidecemo-nos por ver uma coleção de artistas importantes declararem-se espíritas, como se isso desse maior importância ao Espiritismo. O que importa não é eles se declararem espíritas, mas que exemplo de conduta têm como espíritas.
Nos dias atuais, quando vivemos praticamente a era do espírito, este filão é muito cobiçado pelos marqueteiros. Muitas editoras passaram a se classificar como espíritas ou espiritualistas, tendo o cuidado de não deixar de produzir o esoterismo, a autoajuda e tudo o que lhes pareça místico porque o público gosta desse tipo de literatura. Afinal, é preciso atacar pelo centro e pelas pontas…
Os livros “psicografados” são os mais vendidos, embora sejam muitas vezes mais o resultado da imaginação novelesca do autor que da mensagem de algum espírito. Mas a palavra psicografia é mágica e vende livros. Se um encarnado escrever, por mais competente e estudioso que seja, despertará pouco interesse, mas se assinar como espírito é sucesso garantido. Mesmo que seja uma história comum.
Temos de nos convencer que ser espírita é algo mais. É cuidar da autorreforma por meio do serviço no bem, trocando defeitos por virtudes, mostrando claramente que entendeu o que representa este momento de vida na Terra, chamado misericórdia da reencarnação.
Que importa se os filmes espíritas vão ganhar algum “Oscar”. Os filmes espíritas não são para os espíritas. Estes têm os livros, os centros, as palestras para aprender. Os filmes são para chamar a atenção da sociedade em geral para que medite sobre algo que não faz parte de suas convicções, por acomodação ou princípios religiosos conservadores, retrógados ou convenientes. Têm preguiça de pensar, porque isso a levaria a ter de mudar e ela não está interessada.
Os Centros Espíritas estão recebendo gente nova que foi ao cinema e agora quer informações mais corretas e profundas. Temos de estar preparados para não desencantá-los, dizendo fantasias ou amedrontando-os quanto aos carmas e às obsessões de caráter destruidor. Aconselhemos que estudem o Espiritismo com seriedade e assiduidade, se desejam compreender efetivamente algo sobre suas vidas, além da matéria. Se não somos um ser humano numa experiência espiritual, mas um ser espiritual numa experiência humana, tratemos de nos preparar para a vida definitiva sob pena de ficarmos estagnados na ignorância e no preconceito.
Deixemos que duvidem os que assim preferem; todos um dia se curvarão à verdade porque a burla, o misticismo e a mentira não podem durar para sempre. Têm uma vida ainda meio longa porque oferecem vantagens materiais; não é por lógica ou bom senso. Um dia isso terá mais valor que o dinheiro e as ovelhas desgarradas se juntarão ao rebanho.
Não pode ser de outra forma, porque somos todos filhos de Deus e estamos CONDENADOS À FELICIDADE!

RIE – Revista Internacional de Espiritismo – Fevereiro de 2011

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